Detrás de los muros vaticanos se esconde un jardín renacentista, con una gruta, una capilla y un bosque.
Qué son los Jardines Vaticanos
Los Jardines Vaticanos ocupan alrededor de 23 hectáreas, es decir, más de la mitad de la Ciudad del Vaticano. Se extienden por la parte oeste del territorio, sobre la antigua colina vaticana, y están rodeados por muros de piedra al norte, al sur y al oeste. Son jardines urbanos privados que pertenecen al Papa, y dentro de ellos hay edificios de uso cotidiano del Estado, como el Palacio del Gobernatorato y la antigua sede de Radio Vaticana.
Su aspecto actual es fruto de siglos de cambios. Se concibieron en la época del Renacimiento y del Barroco, y están decorados con fuentes y esculturas. Hoy combinan parterres, setos recortados, praderas, una zona boscosa de unas tres hectáreas y construcciones que van desde fortificaciones medievales hasta edificios modernos. Para un viajero acostumbrado al bullicio de los Museos Vaticanos, el contraste es enorme.
Cómo se visitan: solo con visita guiada
No se puede entrar por libre. Las fuentes coinciden en que los jardines se visitan únicamente dentro de una visita guiada en grupo organizada por los Museos Vaticanos, o bien en un recorrido con audioguía a bordo de un autobús eléctrico. Los jardines se abrieron al público en 2014, y desde entonces la visita se hace siempre acompañado por un guía.
Esto tiene una consecuencia práctica: hay que reservar con antelación y elegir el formato antes de viajar. Algunas modalidades solo recorren los jardines; otras los combinan con los Museos Vaticanos y la La Capilla Sixtina: qué ver y cómo visitarla en una misma jornada. Comprueba en el sitio oficial qué opciones existen, qué incluyen y qué normas se aplican, porque pueden cambiar. Si todavía no has decidido qué contratar, te ayudará la guía para Tours del Vaticano: cuál elegir según tu visita.

Un poco de historia: de huertos medievales a jardín renacentista
Los jardines se remontan a la Edad Media, cuando huertos y viñedos se extendían al norte del Palacio Apostólico. En 1279 el papa Nicolás III volvió a instalar su residencia en el Vaticano, cercó la zona con muros y plantó un huerto, un prado y un jardín. Una tradición piadosa, que conviene tomar como tal, cuenta que el terreno fue cubierto con tierra traída del Gólgota por santa Elena, para unir simbólicamente la sangre de Cristo con la de los primeros cristianos muertos en las persecuciones de Nerón.
A comienzos del siglo XVI, bajo el papa Julio II, el lugar se rediseñó por completo. El proyecto de Bramante se dividió en tres patios, el del Belvedere, el de la Biblioteca y el de la Piña, y se trazó un gran laberinto rectangular de boj, enmarcado por pinos piñoneros y cedros del Líbano. Bramante levantó además una gran muralla defensiva rectilínea en lugar del recinto anterior. Si recorres después los museos, muchos de esos patios te resultarán familiares: la historia de los jardines y la de las colecciones van de la mano. Para el contexto general, consulta la Historia del Vaticano: de Nerón al Estado actual.
Qué se ve durante el recorrido
El itinerario exacto depende de la visita que elijas, pero hay elementos que aparecen con frecuencia en las descripciones del lugar: fuentes y esculturas repartidas entre los parterres, una gruta artificial dedicada a Nuestra Señora de Lourdes y un olivo donado por el gobierno de Israel. También hay numerosas imágenes de la Virgen María, que el Papa designa para ser veneradas en el recinto.
Otro punto de interés es la pequeña capilla dedicada a santa Teresa de Lisieux, a quien Pío XI nombró patrona de los jardines en 1927. Y, junto a la muralla leonina, se alza la Torre de San Juan, donde en 1891 se instaló un telescopio para el observatorio vaticano, un recordatorio de que aquí también se hizo ciencia. Algunas zonas pueden estar cerradas por obras, ceremonias o mantenimiento, así que no des por hecho que verás todo.

Curiosidades que casi nadie cuenta
En 1921 un incendio destruyó en la Santa Casa de Loreto una estatua de la Virgen. La imagen que la reemplazó, encargada por Pío XI, se talló en madera de cedros del Líbano procedentes de estos jardines, y sigue siendo muy venerada en el santuario de Loreto, en la región italiana de las Marcas.
También destaca la conservación. Desde finales de 2014 se restauran y protegen las piezas de piedra del jardín, y en 2017 los especialistas optaron por productos no tóxicos y respetuosos con el ambiente, entre ellos extractos de orégano y tomillo, para frenar el deterioro. Además, desde 2017 el césped se gestiona de forma cada vez más ecológica. Son detalles que un buen guía suele comentar y que cambian la manera de mirar el paisaje.
Jardines Vaticanos y jardines de Castel Gandolfo
No confundas ambos espacios. Los Jardines Vaticanos están dentro de la Ciudad del Vaticano, en pleno Roma. Los de Castel Gandolfo pertenecen al conjunto del Palacio Apostólico de esa localidad, situada a unos 25 kilómetros al sureste de Roma, junto al lago Albano, que sirvió de residencia de verano de los papas desde 1626. Ambos se abrieron al público en 2014, pero requieren desplazamientos y reservas distintas. Si te interesa visitar Castel Gandolfo, tendrás que planificarlo por separado y dedicarle medio día como mínimo, como se explica en Qué ver cerca del Vaticano: Castel Sant'Angelo y más.
Consejos para disfrutar la visita
Aunque transcurre al aire libre, sigue siendo un lugar del Estado Vaticano: mantén un tono sereno y sigue las indicaciones del guía. Calzado cómodo, protección contra el sol y agua suelen ser sensatos en los meses cálidos, y un impermeable ligero si el tiempo es inestable. Revisa también el Código de vestimenta en el Vaticano: qué ponerte, porque en las visitas combinadas con museos o basílica se aplica.
Si el recorrido requiere caminar por cuestas o escaleras, pregunta antes por la accesibilidad; en Accesibilidad en el Vaticano: movilidad reducida encontrarás pautas generales. Y recuerda que las entradas, los horarios y las condiciones cambian: confírmalo siempre en el sitio oficial antes de reservar.
Tours para visitar los Jardines Vaticanos
Fíjate en si el tour recorre solo los jardines o los combina con los Museos Vaticanos, y en la duración y el tamaño del grupo. Elige según el tiempo que tengas y lee con atención qué incluye cada opción.

Vatican Museums, Sistine Chapel with Gardens Minibus Tickets
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Vatican Museums, Sistine Chapel & St Peter’s Basilica Guided Tour
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Vatican Museums Sistine Chapel Tour and Basilica Access
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Vatican, Sistine Chapel & St. Peter's Basilica VIP Guided Tour
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Rome: Vatican Museums, Sistine Chapel & St. Peter's Basilica Tour
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Vatican Museums, Sistine Chapel & St. Peters Basilica Guided Tour
Ver disponibilidadLos títulos y descripciones de los tours aparecen como en la plataforma de reserva (a menudo en inglés). Ningún tour garantiza una entrada ni una experiencia concreta.
Ver más tours y actividades en GetYourGuide →Preguntas frecuentes
¿Se pueden visitar los Jardines Vaticanos por libre?
No. Según las fuentes consultadas, solo se visitan en una visita guiada en grupo organizada por los Museos Vaticanos o en un recorrido con audioguía en autobús eléctrico. Comprueba en el sitio oficial qué modalidades están disponibles antes de viajar, porque pueden variar.
¿Qué tamaño tienen los Jardines Vaticanos?
Ocupan alrededor de 23 hectáreas, más de la mitad del territorio de la Ciudad del Vaticano. Incluyen parterres, praderas, fuentes, esculturas y una zona boscosa de unas tres hectáreas, además de varios edificios de uso oficial.
¿Desde cuándo están abiertos al público?
Se abrieron al público en 2014, junto con los jardines de Castel Gandolfo. Antes eran un espacio estrictamente privado. Desde entonces la visita se hace siempre acompañado por un guía y con reserva previa.
¿Se incluyen en la visita a los Museos Vaticanos?
Depende de la modalidad. Algunas visitas combinan jardines y museos, y otras solo recorren los jardines. Lee bien lo que incluye cada opción y la duración antes de reservar, y confirma los detalles en el sitio oficial.
¿Qué se ve en los Jardines Vaticanos?
Fuentes, esculturas, una gruta dedicada a Nuestra Señora de Lourdes, un olivo donado por Israel, imágenes de la Virgen y una capilla dedicada a santa Teresa de Lisieux. El itinerario exacto depende del recorrido y puede cambiar.
¿Son lo mismo que los jardines de Castel Gandolfo?
No. Los Jardines Vaticanos están dentro de la Ciudad del Vaticano, en Roma. Los de Castel Gandolfo pertenecen al palacio apostólico de esa localidad, a unos 25 kilómetros de Roma, y se visitan con una excursión aparte.
¿Hace falta algún tipo de vestimenta especial?
Es un lugar del Estado Vaticano y conviene vestir con sobriedad. Si tu visita incluye museos o basílica, se aplican normas de vestimenta con hombros y rodillas cubiertos. Comprueba los requisitos actuales en el sitio oficial.
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Fuentes
Datos tomados de Wikipedia y de fuentes oficiales de dominio público. Verifica siempre la información práctica en los sitios oficiales del Vaticano.
Créditos de las fotos
- Stefan Bauer, http://www.ferras.at, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.5
- Marek69, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
- Staselnik, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
